Dejaremos Mauthaussen para el final, y continuaré con el relato del viaje. En Linz encontramos edificios tan típicos y especiales como esta cafetería o salón, en el que no pudimos entrar pero si fotografiarnos.


La foto típica del cartel de entrada al pueblo. En este momento no es mas que una foto, pero creedme que cuando llegas a ese punto, bajas de la moto y estas ahí, sientes una sensación rara, como de... "un destino mas cumplido...", y al mismo tiempo ya piensas en cual será el siguiente...
He de admitir que algunos días prescindimos del camping y el hornillo y nos pegamos algún caprichito, como el de la posada que encontramos en Linz aquella noche, aunque bien es cierto que a las horas que habíamos llegado a la población, como para andar buscando camping y montar la tienda...
Por la mañanita, el ritual de montar las burras, las cuales habían estado perféctamente resguardadas en la entrada de la posada.... 
Una bonita panorámica del pueblo... quien iba a decir el ambiente que se respiró por esas calles hace tan solo unos 60 años...
Tras visitar el campo de concentración pusimos rumbo a Innsbruck para bajar hacia Austria, no sin antes hacer una parada para tomar algo y dar unas vueltas por Braunau. Por el nombre quizá no os diga nada, pero si os digo que en ese pueblo nació y creció un jovencísimo Adolf Hitler, seguramente os sonará de algo...Mas tarde, en esta etapa del viaje pudimos disfrutar.... de la lluvia, después, de mas lluvia, y por último, de mas lluvia. A las pruebas me remito:
Parece que se está nublando... a lo mejor hasta nos llueve...
Bah, serán cuatro gotas, pero por si acaso, nos pondremos el mono de agua...
Unos kilómetros mas adelante nos encontrabamos con unos nubarrones oscuros que nos hacían frente... mirando hacia detrás teníamos esto:
Mirando hacia delante, esto otro:
Así que nos dejamos convencer por el señor arcoiris, el cual brillaba con todo su esplendor, y no nos dejaba fijarnos en los 750 kms de nubes que tenía tras el...
Pero bueno, son las cosillas de viajar en moto, y además, que narices!, eso también forma parte del viaje. Tuvimos ocasión de probar nuestros equipos para agua, nuestras motos en agua, etc...Del resto del día no hay muchas mas fotos, ya que no estábamos de humor ni con ganas de sacar las cámaras, tan solo del campamento junto a Zurich que tan amablemente nos recibió. Mención especial a su propietario quien nos trató fenomenal y nos ofreció su mejor sitio para nuestra merecida cena.
Y como siempre, por la mañanita, la partida...

Qué viaje más bonito!! Pues que sepas que casi coincidimos, yo estuve por el sur de Alemania también a finales de junio, la primera noche desde Valencia fue en Nimes.... bueno, que nos gusta la misma forma de viajar!!
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