Esta visita bien vale un espacio a parte. Poder narrar lo que sentí, y haceros ver con las imágenes lo que allí ví será tarea difícil, ya que estas no hacen honor a la realidad. Me quedo con la frase que cuelga de la puerta de entrada y salida al campo, NO la que dice a la entrada, con la cual recibían a los nuevos prisioneros y que rezaba "Arbeit macht frei" , algo así como "El trabajo os hace libres...", si no la que nos indicaba a los testigos del horror "Que el sufrimiento de los muertos, sirva de lección a los vivos..."
Horrible recuerdo de un pasado no tan lejano...
Horrible recuerdo de un pasado no tan lejano...

El "antes" y el "después" de una imagen, en la parte superior vemos cuando la 11ª División Acorazada del ejército de los EEUU, el 5 de mayo de 1945 consiguio hacerse con el control del campo y liberar a sus prisioneros, la famosa instantánea refleja el momento en que arrancaron de la parte superior del portón de acceso el escudo con el águila imperial. Destacar que las bases de dicha imagen se encuentran medio oxidadas, todavía en el mismo lugar y del mismo modo que quedaron tras aquel acto, tal y como apreciamos en las imágenes inferiores:

El "Monumento de las naciones", situado en la parte exterior del campo recuerda a las víctimas del holocausto...(bueno, al menos eso es lo que dicen que significa, pero debe ser que no soy un entendido en arte... por que...vaya tela...
Justo junto a la puerta de acceso principal al campo encontramos la zona de recreo de los mandos de las SS, piscinas, zonas lúdicas, campos de deporte y todo lo necesario para relajarse de la dura tarea de mantener en orden a los prisioneros. Difícil tarea la del exterminio...
Los prisioneros de Mauthausen fueron utilizados intensivamente para trabajos forzados. Al principio, los prisioneros tuvieron que participar en la construcción del campo y trabajaron en la cantera cercana. Durante la guerra, los trabajos forzados realizados por prisioneros de los campos de concentración fueron adquiriendo cada vez más importancia para la producción armamentística alemana. Durante el verano y el otoño de 1944 se fueron estableciendo otros subcampos, que se administraban desde Mauthausen y se construían cerca de fábricas de armamento por todo el norte de Austria. Había más de 60 subcampos, entre ellos Gusen, Gunskirchen, Melk, Ebensee y Amstetten. En ellos, miles de prisioneros tuvieron que trabajar hasta la muerte. . En la cantera encontramos rincones con un pasado tan grotesco como el "talud de los paracaidistas", pared de casi treinta metros que volaba junto a la escalera de acceso y por la cual los mandos de las SS lanzaban a aquel que aleatoriamente decidían, con su pesada carga de piedras de granito sobre su espalda a modo de "paracaídas", la muerte era segura, aunque algunos bien lo consideraban una liberación...
Vista general de la cantera de granito, hoy ampliamente cubierta por la vegetación, la cual parece que desea cubrir para siempre tan horrendo sitio...
En esta imagen antigua podemos ver la cantera con mas claridad, no existiendo todavía la frondosa vegetación que hoy la cubre...
Bien conocida, quizá mas que la cantera, es la interminable "escalera de la muerte" único lugar de acceso y salida de cantera para los operarios esclavizados, 186 escalones de horror, que dicho sea de paso, se encuentra en un estado "perfecto" para su uso, en comparación al que presentaba cuando se utilizaba para el fín al cual se había construído, irónica contradicción de los hechos, ya que muchos murieron por ese deterioro mientras que nosotros, meros espectadores de la historia, suspirábamos sin cesar dada la dureza de la subida...




En esta última instantánea podemos ver el aspecto real de la escalera antes de su restauración para adecuarla al uso turístico, impresionante imaginarse el subirla con una tabla sobre la espalda, atada con cuerda pura y cuarenta o cincuenta kilos de granito clavándose en la espalda...

La entrada a los barracones que todavía se mantienen en el campo fué uno de los momentos mas emotivos, creí percibir perféctamente el sentimiento de las almas que todavía deben andar por allí...
Destacar que las literas no eran para cada individuo, ni para cada dos. Dependiendo del número de personas que ese día ocupasen el barracón habían de cederse el espacio, ocupando en ocasiones el espacio de una persona, tres o cuatro individuos, el doble en cada litera. Nos podemos imaginar el estado de acinamiento y las condiciones del lugar en aquellos tristes días...
Que decir de las letrinas... sobran los comentarios.
Vista general de uno de los patios donde se pasaban las habituales "revistas" diarias, momento en el que cualquier cosa podía suceder a los reos, siempre a disposición de las perturbadas ideas de los mandos de las SS y bajo su plena libertad para ejecutar o torturarles en público.En la izquierda de la foto podemos ver los barracones con las temidas chimeneas de incineración. Numerosos hornos se encontraban en las dependencias de exterminio de cuerpos, pensemos que unos 119.000 presos, si si, habeis leído bien, 119.000 presos, personas como tu y como yo, fueron ejecutados en estas instalaciones.
También aquí se realizaban las temidas "selecciones" o "quedas", periódicamente, los prisioneros integrados en el sistema del campo de Mauthausen eran sometidos a una selección. Aquellos prisioneros a quienes los nazis juzgaban demasiado débiles o enfermos para trabajar eran separados de los demás y asesinados en la cámara de gas propia de Mauthausen, en estaciones de gaseado móviles o en el cercano centro de ejecución por "eutanasia" de Hartheim. Los médicos del campo que actuaban en la enfermería utilizaban inyecciones de fenol para matar a los pacientes demasiado débiles para moverse. Los médicos nazis también sometían a los prisioneros de Mauthausen a experimentos médicos pseudocientíficos relacionados con la testosterona, infestaciones de piojos, tuberculosis y procedimientos quirúrgicos.

Las selecciones de los grupos, apartaba a los mas débiles y enfermos para su ejecución inminente. En esta impactante imagen podemos ver a los prisioneros esperando su muerte, delante del paredón de ejecución por fusilamiento, prueba de ello son los disparos que podemos ver en el paredón posterior y las manchas de sangre sobre el suelo de las anteriores matanzas.
Otra de las instantáneas que mas me impactó fué la que sigue, en la que vemos a un prisionero de avanzada edad, jugándose la vida por un acto tan arriesgado como el de mirar a los mandos por encima del hombro, quienes pasean entre el campo de trabajo con cara de satisfacción.

Algunas imágenes del campo.
Vista general del campo, recreada en una maqueta a escala situada en el museo allí ubicado. De las cinco filas de barracones, tan solo la primera, mas cercana a las instalaciones de trabajo y exterminio, fábricas de armamento, oficinas, hospital, etc, ha sido mantenida en recuerdo.
Muchos de los prisioneros se lanzaban a las verjas del campo para encontrar el escape a sus torturas, no mediante la fuga, sino mediante el suicidio debido a la muerte por electrocución conducida por el sistema de alambres. El único modo de evitar suicidios colectivos entre los presos era el castigo al resto de personas que quedaban vivas tras la muerte del primero, sus familiares, amigos y conocidos eran los que pagaban, mediante palizas, torturas, castigos e incluso su vida, la pena por el suicidio cometido. La maldad de los SS pretendía no hacer morir a los presos capacitados para trabajar hasta que diesen la última gota de si en favor del campo.


"Recibimiento" de los nuevos prisioneros, las "altas", como les llamaban, en las cuales se separaban a mujeres de sus maridos, de sus hijos, y a los ancianos de los físicamente preparados para trabajar.
Algunas víctimas del holocausto en Mauthaussen:
En esta imagen tomada de otras publicadas en el museo, y justo en la derecha podemos ver a un joven en el momento de su entrada en el campo, tras su fichaje, a muchos se les hacía el "recibimiento", a modo aleatorio y por simple capricho de algún mando, tal y como muestra la imagen central, con sublime salvajismo, mostrándonos su aspecto horas despues de la entrada en el campo:
Estas son ropas originales de los presos, dependiendo del trabajo vestían largas o cortas chaquetas:

En esta imagen de imagen podemos ver a los verdaderos mandos del campo, ellos eran quienes controlaban la tortura y la aniquilación controlada de los presos:
Las lápidas-homenaje a las víctimas abundan por todo el recinto, especialmente en las zonas de aniquilación, verdaderamente emotivo y difícil de asimilar:
Aunque la mayoría de los prisioneros morían por fusilamiento, horca, golpes y palizas, hambre y enfermedades, Mauthausen disponía de una cámara de gas capaz de matar a unas 180 personas simultáneamente. La cámara de gas se utilizaba generalmente cuando llegaban los transportes de prisioneros. Se organizaban asesinatos en masa especiales para demostrar la eficacia del sistema a altos dignatarios nazis que visitaban el campo, como Heinrich Himmler, Ernst Kaltenbrunner y Baldur von Schirach, quienes podían observar las matanzas a través de un pequeño visor incorporado en la puerta de entrada.
En la siguiente imagen, los verdaderos lugares en los que se perpetró la matanza de Mauthaussen, una de las cámaras de gas en la que se llegaban a ejecutar los presos. El lugar no cabe de si en cuanto a horrible y siniestro. Es imposible cruzar la puerta y no erizar la piel y el cabello, un amplio sentimiento se apodera de ti al ocupar el espacio en el cual miles y miles de hombres, mujeres y niños, fueron aniquilados cruelmente hace tan solo unas décadas. Las paredes guardan en algunos puntos, recuerdos tan trágicos y tremendos como los arañazos de las uñas de las víctimas, las cuales morían léntamente y amontonados unos tras otros, en un desesperado intento por llegar a las ventanas superiores, movidos por un falso instinto de supervivencia, supervivencia que no llegaba.
Otro de los lugares tétricos es el punto llamado "el rincón del tiro en la nuca". Los presos eran conducidos hasta este punto, en el cual se les decía que iban a ser medidos. Por la ventanilla, y desde otra habitación recibían un tiro a la altura de la nuca, acto que dió nombre a tan terrible rincón:
Las cámaras de gas funcionaban mediante un sistema de pulverización que quemaba el aniquilador Ziklon-B para llevar a cabo las matanzas masivas:
Uno de los depósitos del producto, hoy depósito de una rosa en memoria de los fallecidos...
Los temidos tubos por los que se supone se lanzaba el gas, engañando a los inocentes con la idea de que se les iba a dar una ducha, no puede uno imaginarse tan horrible sensación de pánico y desesperación..
La "losa de extracción" en la cual pasaban los cadáveres para ser despojados de sus últimas pertenencias, prótesis, dientes de oro, y en general, todo lo que todavía tuviese algún valor...
Triste pero preciosa imagen de una rosa postrada sobre lo horrible de un horno crematorio...

La "nevera" o cámara de acumulación de cadáveres era la zona en la que se amontonaban los cuerpos tras su aniquilación, a la espera del turno en la "losa de extracción" y su posterior incinieración. Esta sala contaba con unos grandes refrigeradores que mantenían los cuerpos en temperatura ideal para su conservación, lo que le da su aspecto de cámara frigorífica de matadero, ya que en realidad, lo era:

He querido detallar esos "rotos" en las baldosas de la pared que se supone no eran mas que los disparos de los encargados de pasar los cuerpos de la cámara de gas a la "nevera", para asegurar, mediante el tiro de gracia, que aquel que parecía haber realizado un movimiento o gesto que mostrara algún atisvo de vida, la perdiese de instantáneo, cruel, espantoso...

Las selecciones de los grupos, apartaba a los mas débiles y enfermos para su ejecución inminente. En esta impactante imagen podemos ver a los prisioneros esperando su muerte, delante del paredón de ejecución por fusilamiento, prueba de ello son los disparos que podemos ver en el paredón posterior y las manchas de sangre sobre el suelo de las anteriores matanzas.
Otra de las instantáneas que mas me impactó fué la que sigue, en la que vemos a un prisionero de avanzada edad, jugándose la vida por un acto tan arriesgado como el de mirar a los mandos por encima del hombro, quienes pasean entre el campo de trabajo con cara de satisfacción.
Algunas imágenes del campo.
Vista general del campo, recreada en una maqueta a escala situada en el museo allí ubicado. De las cinco filas de barracones, tan solo la primera, mas cercana a las instalaciones de trabajo y exterminio, fábricas de armamento, oficinas, hospital, etc, ha sido mantenida en recuerdo.
Muchos de los prisioneros se lanzaban a las verjas del campo para encontrar el escape a sus torturas, no mediante la fuga, sino mediante el suicidio debido a la muerte por electrocución conducida por el sistema de alambres. El único modo de evitar suicidios colectivos entre los presos era el castigo al resto de personas que quedaban vivas tras la muerte del primero, sus familiares, amigos y conocidos eran los que pagaban, mediante palizas, torturas, castigos e incluso su vida, la pena por el suicidio cometido. La maldad de los SS pretendía no hacer morir a los presos capacitados para trabajar hasta que diesen la última gota de si en favor del campo.

"Recibimiento" de los nuevos prisioneros, las "altas", como les llamaban, en las cuales se separaban a mujeres de sus maridos, de sus hijos, y a los ancianos de los físicamente preparados para trabajar.
Algunas víctimas del holocausto en Mauthaussen:
En esta imagen tomada de otras publicadas en el museo, y justo en la derecha podemos ver a un joven en el momento de su entrada en el campo, tras su fichaje, a muchos se les hacía el "recibimiento", a modo aleatorio y por simple capricho de algún mando, tal y como muestra la imagen central, con sublime salvajismo, mostrándonos su aspecto horas despues de la entrada en el campo:
Estas son ropas originales de los presos, dependiendo del trabajo vestían largas o cortas chaquetas:
En esta imagen de imagen podemos ver a los verdaderos mandos del campo, ellos eran quienes controlaban la tortura y la aniquilación controlada de los presos:
Las lápidas-homenaje a las víctimas abundan por todo el recinto, especialmente en las zonas de aniquilación, verdaderamente emotivo y difícil de asimilar:
Aunque la mayoría de los prisioneros morían por fusilamiento, horca, golpes y palizas, hambre y enfermedades, Mauthausen disponía de una cámara de gas capaz de matar a unas 180 personas simultáneamente. La cámara de gas se utilizaba generalmente cuando llegaban los transportes de prisioneros. Se organizaban asesinatos en masa especiales para demostrar la eficacia del sistema a altos dignatarios nazis que visitaban el campo, como Heinrich Himmler, Ernst Kaltenbrunner y Baldur von Schirach, quienes podían observar las matanzas a través de un pequeño visor incorporado en la puerta de entrada.En la siguiente imagen, los verdaderos lugares en los que se perpetró la matanza de Mauthaussen, una de las cámaras de gas en la que se llegaban a ejecutar los presos. El lugar no cabe de si en cuanto a horrible y siniestro. Es imposible cruzar la puerta y no erizar la piel y el cabello, un amplio sentimiento se apodera de ti al ocupar el espacio en el cual miles y miles de hombres, mujeres y niños, fueron aniquilados cruelmente hace tan solo unas décadas. Las paredes guardan en algunos puntos, recuerdos tan trágicos y tremendos como los arañazos de las uñas de las víctimas, las cuales morían léntamente y amontonados unos tras otros, en un desesperado intento por llegar a las ventanas superiores, movidos por un falso instinto de supervivencia, supervivencia que no llegaba.
Otro de los lugares tétricos es el punto llamado "el rincón del tiro en la nuca". Los presos eran conducidos hasta este punto, en el cual se les decía que iban a ser medidos. Por la ventanilla, y desde otra habitación recibían un tiro a la altura de la nuca, acto que dió nombre a tan terrible rincón:
Las cámaras de gas funcionaban mediante un sistema de pulverización que quemaba el aniquilador Ziklon-B para llevar a cabo las matanzas masivas:
Uno de los depósitos del producto, hoy depósito de una rosa en memoria de los fallecidos...
Los temidos tubos por los que se supone se lanzaba el gas, engañando a los inocentes con la idea de que se les iba a dar una ducha, no puede uno imaginarse tan horrible sensación de pánico y desesperación..
La "losa de extracción" en la cual pasaban los cadáveres para ser despojados de sus últimas pertenencias, prótesis, dientes de oro, y en general, todo lo que todavía tuviese algún valor...
Triste pero preciosa imagen de una rosa postrada sobre lo horrible de un horno crematorio...
La "nevera" o cámara de acumulación de cadáveres era la zona en la que se amontonaban los cuerpos tras su aniquilación, a la espera del turno en la "losa de extracción" y su posterior incinieración. Esta sala contaba con unos grandes refrigeradores que mantenían los cuerpos en temperatura ideal para su conservación, lo que le da su aspecto de cámara frigorífica de matadero, ya que en realidad, lo era:
He querido detallar esos "rotos" en las baldosas de la pared que se supone no eran mas que los disparos de los encargados de pasar los cuerpos de la cámara de gas a la "nevera", para asegurar, mediante el tiro de gracia, que aquel que parecía haber realizado un movimiento o gesto que mostrara algún atisvo de vida, la perdiese de instantáneo, cruel, espantoso...






















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